LARA COELLO: SIN CANTERA NO HAY CARNAVAL

Hablamos con Lara Coello, directora  de la  Murga Infantil Los Guachipanduzy. Ella se define como “Guachi de cuna”. Es componente, también, de la Agrupación Coreográfica Funkyguachi.

¿Dónde nace tu vinculación con la fiesta chicharrera?

Mis padres fueron los fundadores de la murga infantil así que, cómo no podía ser de otra manera, pasé a formar parte desde que nací de la  murga. Además nací en época de carnavales, así que lo llevo en las venas.

Nací en la murga y ahí sigo, pero no ha sido mi única participación en el carnaval, ya que aparte de de la murga estoy en el grupo coreográfico que pertenece a la asociación. También estuve en el Agrupación Musical Chaxiraxi.

¿Cómo ha sido la experiencia como directora de la murga?¿Qué es lo mejor y lo peor que llevas?

La experiencia ha sido muy bonita sinceramente. Como en todo hay altibajos, pero en general hay más cosas buenas que malas. Lo mejor, bajo mi punto de vista, es aprender de todos y cada uno de los niños. Cada uno tiene su historia, su carácter, sus cosas en general y cada uno es un mundo. Por tanto aprendes cada día cosas nuevas. Malo no se me ocurre nada, sinceramente, quizás la gran responsabilidad que conlleva, pero tampoco es algo que considere malo.

¿Qué es lo que más importa desde la dirección de una murga infantil?

Lo más importante es tener paciencia y saber aumentar el compañerismo. Buscar pautas para que todo esté de la mejor manera posible, entre cada uno de los componentes.

¿En las murgas infantiles qué es más importante, la crítica, el humor o una mezcla de ambos?

Las murgas siempre tienen que ser una mezcla de las dos, pero en las murgas infantiles sobretodo. Lo más importante es que tanto la crítica, como el humor, se ajuste a la edad de los componentes de la murga, en cuanto a crítica por ejemplo. Temas que los niños entiendan, problemas que les afecten a ellos.

¿Cómo es, para Lara Coello, un año sin carnaval? ¿Y para la murga?

Pues la verdad es que ha sido un año muy raro en todos los aspectos, ya no solo para mí o para la murga, sino para la sociedad en general. Pero bueno, centrándonos en cómo ha sido para mí un año sin carnaval, hace tiempo lo comentaba con Paola Tosco, mi amiga y directora de Los Sofocados, y las dos coincidíamos en lo mismo: no tener carnaval nos ha dado un poco de libertad en el aspecto de los estudios, por ejemplo, pero aún así nos sentíamos vacías, como si nos faltara algo que hacer. Me ha costado adaptarme porque estaba acostumbrada a un ritmo de vida muy ajetreado, pero la verdad es que estoy deseando que todo vuelva a la normalidad.

En cuanto a la murga ha sido muy duro para todos. En el periodo de cuarentena no paraban de llegarnos mensajes, a todos horas, diciéndonos que nos echaban mucho de menos y que ojalá pudieran haber carnavales. Lo más importante de este año raro es que todos estamos bien.

¿Qué opinión te ha merecido el reportaje emitido sobre la cantera, en el carnaval  virtual?

Pues sinceramente me pareció muy escaso. Creó que hay mucha gente en el mundo de las murgas y los grupos infantiles, que tenían que haber hablado y contar su historia. Creo que faltó información en cuanto a la historia de los grupos infantiles. La cantera es mucho más grande de lo que se vio en ese programa.

¿Crees que el formato del concurso de murgas infantiles, solo con tres fases, es adecuado?

Para mi humilde opinión, el formato es adecuado. Creo que si hubiera final, a la larga las murgas con menos componentes podrían llegar a desaparecer y es lo que menos queremos. Sin cantera no hay carnaval.

¿Qué opinas del carnaval virtual?

Sinceramente creo que fue la opción más acertada, en todos los sentidos. ¿Que se pudo hacer mejor?: puede. ¿Que pudo ser más largo?: también. ¿Que podrían haber tomado otras decisiones?: pues también puede ser, pero creo que fue la decisión más acertada para los tiempos que corren y el tiempo que tuvieron para ello.

Redacción Factoría de Carnaval – Rubén Mesa Mengíbar

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