“Debates y Polémicas Murgueras”

…Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.

En el mundo de las murgas del país de nunca jamás, se abren debates trascendentales y se crean polémicas, sobre todo cuando el ministerio de fiestas quiere hacer algo, pero no saben como van a reaccionar los carnavaleros y en particular, los murgueros

Por lo visto, el procedimiento es bastante sencillo.

Alguien del ministerio de fiestas o  el propio ministro, le dice cualquier cosa en exclusiva al  prestigioso informador de carnaval Honorio Gómez, este lo publica en su periódico digital LA MAÑANA.JAMAS y esperan reacciones.

A veces el mismo Honorio, recaba las opiniones de los diferentes directores y presidentes, principalmente a los que el mismo ha convertido en más mediáticos, lo que viene siendo parte de la” jet set murguera”.

En el ministerio de fiestas lo tienen claro. Si están decididos a hacerlo y ven mucha reacción en contra, guardan la idea en la gaveta y aplican lo que ellos  llaman “la indolora”, es decir a la larga, con vaselina  y poco a poco.

Dicen, que en el país de nunca jamás, antes el mínimo en las murgas eran 69 componentes, pero en el ministerio planearon,  el informador Honorio “tiró barro” y las murgas de más de 150 componentes aceptaron la idea, con el apoyo de algunas que a duras penas llegaban a los 70 miembros y que al final acabaron quedándose por el camino.

Según me dicen, hace unos días LA MAÑANA.JAMAS, publicaba en su sección de “Chismes, dimes y diretes de carnaval”, que en el ministerio de fiestas estaban estudiando suprimir en los concursos después de la actuación, los tradicionales bocadillos calentitos de lentejas rellenas (por lo visto muy típicos) y la botella de agua. En su lugar, regalar un tappeware o fiambrera y una cantimplora a cada componente, para que se trajeran el bocadillo y el agua cada uno de su casa.

Cuentan, que  esta idea no ha salido de Alejandro Caballero, el ministro de fiestas (entre otras cosas), si no de un tal Serapio de Paz. Un asesor del presidente Belarra (y de los cinco anteriores presidentes), que a sus 85 años sigue al pie del cañón, y que está totalmente en contra de que se gaste un solo maravedí, en los carnavaleros y en particular en los murgueros, a los que considera unos caritas que quieren vivir del dinero público.

Cantimplora y fiambrera tipo japonesa de la que ya han pedido presupuesto para diez mil unidades.

Serapio ha aconsejado al presidente Belarra, que haga que los murgueros paguen entrada cuando vayan a concursar, algo que no se ha llevado a cabo porque en el país de nunca jamás, están en año preelectoral.

Me cuentan que el octogenario y más veterano asesor presidencial, en cambio lleva muchos años batallando para que en los concursos del carnaval de nunca jamás se reserve una grada para todo el gobierno, secretarios, subsecretarios, cuerpo de asesores, familiares, amigos, etc. y que se les de un pase para entrar gratuitamente a todos los actos, algo que de momento no ha conseguido.

Ali Abbassi Rojas.

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